Los buenos días.
Todo empieza con una elección personal: “Hoy va a ser un buen día”. Y cuando sientes verdadero convencimiento, encuéntrate en el aquí y en el ahora. Concéntrate en en lugar donde estás y en lo que estás haciendo en este preciso momento. El presente es único, así que disfrútalo. Respira. Siente gratitud por todo lo que tienes y también por lo que no tienes. Ponte delante de un espejo y observa. Sonríe. Nombra (al menos) tres cosas que te esté gustando ver. Disfruta de cada sorbo de una buena taza de café, de té o de un refrescante vaso de agua. Entabla una buena conversación con alguien. Ves a dar un paseo. Deja fluir ideas sobre el estilo de vida de tus sueños. No sientes ya una nueva energía? Reflexiona sobre lo que suma en tu vida. Y, por supuesto, hay otros aspectos que tienen influencia en tu realidad (desde las condiciones meteorológicas hasta tus preocupaciones o circunstancias personales). Pero sabes? Un día no tiene que ser perfecto para ser un buen día. Ha...